Te lloré hasta el extremo
De lo que era posible
Cuando creía que era invencible
No hay mal que dure cien años
Ni cuerpo que lo aguante
Y lo mejor siempre espera
Adelante
Sin rencor y sin duda de que es lo mejor. Vamos a brindar esta despedida con la certeza de haber vivido algo que nos cambió Aqui va esta por los dos y lo que tuvimos Una bella historia de amor que terminó Me diste tanto y yo me entregé pero hubo algo que no supimos ver Es tan bueno despedirnos como habernos conocido Es tan bueno aceptar la derrota como puede luchar Por lo que tuvimos tu y yo y se acabo. Por eso brindemos hoy Te pido no lo intentes más la puerta se a cerrado busca tu felicidad en otro lado Llueve hoy mismo y no te olvidaré siempre seras alguien que quise de verdad 
Pienso en ti,
Interminablemente en ti
Quiero ser, una respuesta para ti,
Pienso en ti, solo en ti.
Creo en ti
Inagotablemente en ti
Como tu, que confiaste en mi saber,
Creo en ti, solo en ti.
Y despertar a tu lado,
cada amanecer,
hacer rodar mis labios sobre tu piel, creo en ti.
Estoy en ti
desesperadamente en ti,
y hasta hoy,
he aguantado sin hablar.
Estoy en ti, solo en ti.
En un día de estos en que suelo pensar
“ hoy va a ser el día menos pensado”,
nos hemos cruzado, has decidido mirar,
a los ojitos azules que ahora van a tu lado
Desde el momento en el que te conocí
resumiendo con prisas tiempo de silencio
te juro que a nadie le he vuelto a decir
que tenemos el récord del mundo en querernos.
Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."
Escapando una noche de un bostezo de sol
me pediste que te diera un beso.
con lo baratos que salen mi amor,
qué te cuesta callarme con uno de esos.
Pasaron seis meses y me dijiste adiós,
un placer coincidir en esta vida.
allí me quedé, en una mano el corazón,
y en la otra excusas que ni tú entendías.
Y es que empiezo a pensar
que el amor verdadero es tan sólo el primero.
y es que empiezo a sospechar
que los demás son sólo para olvidar...



